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54 años de cárcel para coronel Bayron Carvajal por muerte de 10 policías y un civil en Jamundí
El juez Cuarto Penal del Circuito, Octavio López, impuso 52 años de prisión al teniente Harrison Eladio Castro, comandante de la unidad Lince, y 50 años para los otros 13 militares.
Después de casi siete horas de lectura de la decisión, el juez declaró que se probó la tesis de una 'masacre', como la planteó la Fiscalía y lo respaldó la Procuraduría.
Carvajal, que oficiaba como comandante del Batallón de Alta Montaña el 22 de mayo cuando ocurrieron los hechos en el callejón La Cristalina, del corregimiento de Potrerito, fue condenado como determinador del ataque en que murieron 10 miembros de la Dijín y un informante.
La pena de 50 años fue impuesta a los sargentos Jaime Humberto Montenegro y José Aurelio Palacio, y al cabo Elber Jesús Osorio.
También a los soldados Carlos Erazo, Luis Carvajal, Nelson Enrique David, José Alfredo Mantilla, José Geiner Peñaranda, Julio César Rosero, Wilson Rafael Bohórquez, Mauricio Arcángel, Adolfo Riaño y Julián Pomeo.
Desde la 1:38 de la tarde López empezó a dar a conocer su providencia.
Después de tres horas, cuando se presentaba fatiga en el juez por el largo procedimiento, el delegado de la Fiscalía pidió un receso para que todos pudieran descansar en el trámite.
El 17 de febrero había declarado culpables a los procesados.
Un año y dos meses de juicio
El proceso se abrió desde la tarde del 22 de mayo del 2006 cuando los habitantes del corregimiento de Potrerito en Jamundí escucharon detonaciones que procedían de un callejón, frente al hogar geriátrico Mi Casita, en la parcelación Cristales.
Allí, después de varios minutos y confusión, se supo que habían muerto 10 miembros del servicio de inteligencia Sijín y el civil Luis Eduardo Betancur, quien era informante tanto de la Policía como del Ejército.
El coronel Byron Carvajal, entonces comandante del Batallón de Alta Montaña No. 3, llegó de civil al lugar e, inicialmente, se habló de un caso de 'fuego amigo' por confusión entre las dos fuerzas.
Un día después así lo declaraba, en rueda de prensa, el comandante de las Fuerzas Armadas, general Mario Montoya.
Pero se abrió una controversia sobre si el caso debía ser investigado por la justicia penal militar como lo pedía el Batallón o la justicia ordinaria, y que luego lo empezaron a requerir el Presidente y el Fiscal General de la Nación.
El proceso se abrió contra 15 militares, encabezado por Carvajal, un exitoso y polémico oficial que en casi dos décadas de carrera militar recibió 154 felicitaciones de sus superiores.
En el fallo, el juez López dice que él fue el determinador de las muertes cuando el grupo élite de la Policía iría a realizar una operación antinarcóticos.
Según la investigación, en la operación, que duró 32 minutos, hubo exceso de fuerza. La defensa advirtió que la conducta de los policías dejó dudas y que ni siquiera llegaron con orden al sitio e, incluso, la adulteraron apenas ocurrió el incidente.
"Se probó la conducta punible y se demostró la muerte de las 11 personas a causa de disparos de arma de fuego (...). Esta se produjo como resultado de la acción desplegada por los militares acusados y frente a ello no se demostró la existencia de ninguna causal de ausencia de responsabilidad", dijo el Juez. Los 14 oficiales, suboficiales y soldados que hacían parte del batallón Lince fueron condenados como coautores.
En su momento, el fiscal Mario Iguarán habló de "un mandado del narcotráfico".
Carvajal ha insistido en que "jamás tuve ningún motivo para ordenar atentar contra agentes del orden (...). Jamás tuve motivos ni los tendré para cambiar mis preceptos ni mi formación militar".
El juicio duró un año y dos meses y fue la primera gran prueba de fuego para el sistema oral acusatorio. La Fiscalía presentó 32 testigos y 417 pruebas para demostrar que el Grupo Lince del Batallón de Alta Montaña No. 3 emboscó y masacró a los 10 policías de la Comisión Cali (Comca) de la Dijín y al civil que les servía de guía.
Además, los escándalos marcaron de principio a fin el proceso. El primer juez del caso se apartó luego de fuertes cuestionamientos y ya al final, cuando estaba cerrado el período de pruebas, se conoció que el fiscal Leobardo Latorre, quien estuvo seis meses asignado al caso, ofreció sus servicios a la contraparte una vez salió de la Fiscalía.
Los militares aseguraron todo el tiempo que creyeron que se trataba de un grupo irregular que iba a cometer un secuestro y que la Policía no respetó protocolos de seguridad.
La Fiscalía y la Policía hablaban de una emboscada. El juez López le creyó a la parte que acusaba.
La Procuraduría también había pedido condena. Consideró que los militares esperaron a sus víctimas, que hubo desproporción de fuerzas porque el 83 por ciento de las vainillas halladas en el sitio correspondían a sus armas y que no atendieron súplicas ni tuvieron intención de buscar ayuda para los heridos.
¿Por qué los mataron?, lo que está por determinar
A pesar de que desde el primer momento se habló de la participación del narcotráfico en la matanza, es una hipótesis que no quedó demostrada en la investigación.
El caso se centró en lo que pasó en esa media hora de bala en Jamundí, pero no se avanzó en varios filones que se manejaron al comienzo del proceso. Especialmente, la supuesta presencia del 'Indio William', uno de los jefes de sicarios del capo Diego León Montoya, en esa zona.
Incluso, se habló de una caleta de plata y narcóticos que, supuestamente, custodiaban los militares y hasta se dijo que la masacre fue para evitar que los policías llegaran hasta 'Don Diego'. Nada de eso, sin embargo, ha sido corroborado.
Ahora, Carvajal y sus soldados tienen la opción de apelar ante el Tribunal Superior de Cali. A pesar de que los abogados solicitaron la permanencia en las instalaciones de la Tercera Brigada, el juez determinó su traslado a la cárcel Villahermosa y Palmira.
'Investigación imparcial'
El Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia anunció el respeto y acatamiento de esta decisión judicial.
"Las Fuerzas Militares respetan y acatan el pronunciamiento judicial emitido por el juez Cuarto Penal Especializado de Cali, doctor Edmundo López, a través del cual se halla responsables por el delito de homicidio agravado, en calidad de determinador al coronel Byron Carvajal, y en calidad de coautores del hecho a 14 efectivos del Batallón de Alta Montaña 'Rodrigo Lloreda' con jurisdicción en Los Farallones de Cali", dice el texto de la declaración en su segundo punto.
Así mismo, el Comando de las Fuerzas Militares instó a los soldados de "tierra, mar y aire" a actuar acorde con los preceptos de la Constitución Política, las leyes de las República y los principios que deben honrar los miembros de la Fuerza Pública.
El mensaje es particularmente clave para el Ejército y el Gobierno colombiano, en momentos en que la comunidad internacional observa con atención las acciones de la Fuerza Pública, para definir temas como la cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.
En el comunicado dice que se trató de una "investigación imparcial" y que estuvo adelantada por "funcionarios competentes".
La declaración fue firmada por el comandante general de las Fuerzas Militares de Colombia, general Freddy Padilla de León, quien habló a nombre de los comandantes del Ejército, general Mario Montoya; de la Fuerza Aérea, general Jorge Ballesteros; y de la Armada Nacional, almirante Guillermo Barrera.
- La Fiscalía dice que hubo llamadas entre Carvajal, el soldado Mahecha y Luis Betancourt, el informante muerto. Unos mensajes marcaban la emboscada: "A las 18 todos debían estar en sus posiciones".
- Según el CTI, los militares se ubicaron en siete zonas estratégicas, en forma de 'U', para hacer la emboscada. De 150 vainillas recuperadas en el lugar de los hechos, 117 corresponden a armas de los militares.
- Sergio Berrío fue llamado a declarar por la defensa, pese a que figuró como testigos de Fiscalía. Dijo que se dejó tentar por ofertas de salir del país, pero que no vio rematar a nadie. Fiscalía dice que él escuchó súplicas de los policías.
Byron Carvajal tiene otros líos
El Coronel de 44 años, dedicó 16 de su carrera militar al combate. Ocupó otros cargos como el de director del Dispensario Central del Ejército en Bogotá. Estuvo en San José del Guaviare, desde donde fue trasladado en enero de 2005 para desempeñarse como comandante del batallón de Alta Montaña.
Allí permaneció durante 16 meses. A su mando, se libraron duros combates, algunos de los cuales son investigados por la Justicia Penal Militar como el ocurrido en septiembre de 2005, en el que murieron dos policías, y la muerte de 14 presuntos guerrilleros del Eln y el conductor de una chiva, cuando se desplazaban por Jamundí.
Durante las sesiones del juicio oral que se llevó en contra de 15 militares, incluido Carvajal como comandante, se conocieron las versiones emitidas por Ever Veloza, alias 'H.H.', quien aseguró que lo conoció en 1995 y apoyó a sus tropas en Urabá.
Esos hechos han sido desvirtuados por Carvajal, quien además asegura que jamás ha sido investigado por nexos con narcotráfico, con paramilitares o delincuencia común.
CALI Y BOGOTÁ